26 feb 2012

Todos para una

     Disculpadme por llevar tantos días sin escribir nada, pero últimamente no tengo mucho tiempo para poder dedicárselo al blog. Prometo subir una nueva entrada lo antes posible. Mientras tanto, os dejo aquí una canción que durante estos días no soy capaz de quitarme de la cabeza . ¡Disfrutadla! ;) 


#Todosparauna - Despistaos



10 feb 2012

La promesa de una historia

     Os contaré una historia, una historia acerca del viento, las estrellas, la luna, el sol... Fue narrada hace años por un hombre muy sabio (al menos, para mí lo era). Después de oírla, podréis tomarme por loca o, simplemente, hacer como si jamás hubierais sabido de su existencia, pero algo dentro de vosotros habrá cambiado, eso os lo aseguro.  

     Es mi deber avisaros que quizás algunos fragmentos estén un poco modificados, pues la escuché hace mucho tiempo, y la memoria no siempre mantiene los recuerdos exactos, pero prometo hacerlo lo mejor que pueda.

     Sin embargo, vais a tener que esperar, aún debo recoger información que otros sujetos poseen y yo ignoro. Esperemos que no se hagan mucho de rogar, necesito poder plasmar la historia lo más parecida posible a la original. Tendréis que ser pacientes. ¿No dicen que lo bueno se hace esperar? Esperad y veréis. Intentaré no decepcionaros.

6 feb 2012

Una sonrisa que hipnotiza

     Hay momentos en la vida en los que parece pararse el tiempo. Dejas de respirar y te vuelves una completa autómata. No hace mucho experimenté algo parecido.

     Acababa de atravesar las puertas del instituto para volver a casa. Tenía que darme prisa, pues las primeras gotas que daban paso a una posterior tormenta empezaban a derramarse sobre mí. Estaba a punto de echar a correr cuando una voz hizo que me parara en seco. Poco a poco fui dándome la vuelta, hasta que por fin pude ver de quién se trataba. Era imposible, casi irreal. Ante mí se encontraba la sonrisa más bonita que había visto en mi vida. Observé cómo articulaba palabras con los labios, pero yo no escuchaba, era incapaz de apartar la vista de su boca. Cuando conseguí reaccionar, y me di cuenta de que esa sonrisa tenía dueño, alcé la vista y me topé con unos ojos azules que parecían atravesarte el alma. No podía ser, era imposible, y, sin embargo, ahí estaba él. Comenzó a hablarme y yo le contestaba, pero no era consciente de lo que decía, lo único que supe entender era que me había quedado un libro en clase y él había corrido tras de mí para devolvérmelo. Le di las gracias, me volvió a sonreír y se dio media vuelta. Aún me quedé un rato mirando cómo se alejaba en compañía del manto de agua que ya caía sobre la ciudad. 

     Esa misma noche, fui incapaz de conciliar el sueño. No era capaz de quitármelo de la cabeza. Hacía dos años que lo conocía de vista, pero nunca me había sentido atraída hacia él. Dos años en los que fui una auténtica estúpida. 

     A día de hoy, todavía no he vuelto a hablar con él, pero quién sabe, a veces el destino es caprichoso, y nos lleva por los caminos más insospechados. Únicamente puedo esperar, quizás mañana pueda tenerlo ante mí de nuevo, y esta vez no guardaré silencio.    

26 ene 2012

Los días de mi vida (Parte II)

Llevo aquí dos días, esperando que encuentren un corazón compatible. Tengo miedo, nunca he visto un quirófano por dentro, sólo en las películas. Hay muchas enfermeras pendientes de mí todo el tiempo. Ya es la hora, han encontrado un donante.

Me han sedado y tumbado en una cama. Hay muchas personas a mi alrededor. Todo está oscuro. Puedo sentir cómo cada cosa que me rodea va desapareciendo poco a poco. Lo estoy sintiendo, me están dando desfibrilacionesOigo cómo el médico maldice, y lo único que puedo escuchar ahora es el pitido de una máquina, haciéndome saber que el final de mi vida ha llegado.

25 ene 2012

Los días de mi vida (Parte I)

El día que nací no fue ninguna celebración. No hubo ni felicitaciones a mis padres por su nuevo bebé, ni familiares que fueran a verme por vez primera. Sólo se podía oír el llanto de mi padre al ver que su esposa había muerto al dar a luz.

Durante los siguientes ocho años, únicamente recibí cariño por parte de mi tía. Nuca fui a la escuela, pues mi padre siempre decía que era inútil, que nunca conseguiría aprender. Según él, yo era una niña estúpida que no valía para nada.

Creo que aún no os he contado lo de mi enfermedad. Padezco una insuficiencia cardíaca, por lo que dentro de poco me tendrán que operar. Mi tía me ha dicho que no me preocupe, que mucha gente ha logrado sobrevivir, pero yo no estoy tan segura. Cada vez que me dice esas palabras puedo atisbar una pequeña lágrima recorriéndole la mejilla.

Últimamente, tengo que ir con más frecuencia al médico. La última vez oí al doctor decirle a mi padre que, en cualquier momento, tendría un paro cardíaco y tendría que ser ingresada.


12 ene 2012

¿Eres real?

     Como cada día, he ido a aquel parque donde tantos momentos habíamos vivido juntos. Me he sentado en el banco de costumbre y, una vez más, mi mente ha retrocedido en el tiempo hasta el mismo instante que la conocí.

     Fue hace cuatro años. Yo era un chico de 17 años al que no le importaba su futuro: me metía en líos, bebía hasta perder el conocimiento, pasaba de mis estudios... hasta que una noche, volviendo a casa después de una fiesta, se cruzó en mi camino. Era lo más bello que había visto nunca, creedme. Iba sola, lo que me extrañó a esas horas de la madrugada. Caminé hacia ella para asegurarme que no era una visión, pero nada más verme, echó a correr. La perseguí durante un rato, no sabría decir cuánto. Justo cuando estaba a punto de perderla de vista le grité:
     -¡Espera! ¡No tenía intención de asustarte! Sólo quería preguntarte si...
Pero antes de que pudiera terminar de formular la pregunta, desapareció detrás de una esquina y ya no pude volver a verla.

     A la mañana siguiente, no me acordaba ni de cómo había llegado a la cama. En realidad, no recordaba nada de la noche anterior. Me metí en el baño a lavarme un poco la cara, me puse unos vaqueros, una camiseta y salí a despejarme. El día era caluroso, por lo que mucha gente había aprovechado para ir al parque que había en el centro de la ciudad. Me puse los cascos y empecé a darle vueltas a la cabeza. Por algún motivo, tenía la sensación de que olvidaba algo importante, algo que había sucedido la noche pasada, pero era incapaz de recordarlo.

     De repente, vi a alguien que se asomaba detrás de un árbol: una chica morena, de preciosos ojos verde esmeralda. Su cara me era familiar. Era imposible, anoche vi a esa muchacha. ¿O fue solo un sueño? No, fue real, corrí detrás de ella. Estaba tan inmerso en mis pensamientos que no me di cuenta que ella me estaba mirando de la misma forma que te mira un perro asustado. Era como si tuviera miedo de algo, o de aguien. Quizás, incluso del que tenía miedo era de mí. Por un momento, pensé en dar la vuelta y dejarla allí, pero había algo en mi mente que me lo impedía. Tenía que hacerle una pregunta antes de que volviera a evaporarse en el aire:
     - Oye, ¿eres real?

Estreno oficial de mi blog

Esta noche publicaré mi primera entrada. Tenía pensado subirla antes, pero entre unas cosas y otras no he tenido tiempo. ¡Espero que os guste! :)