Llevo aquí dos días, esperando que encuentren un corazón compatible. Tengo miedo, nunca he visto un quirófano por dentro, sólo en las películas. Hay muchas enfermeras pendientes de mí todo el tiempo. Ya es la hora, han encontrado un donante.
Me han sedado y tumbado en una cama. Hay muchas personas a mi alrededor. Todo está oscuro. Puedo sentir cómo cada cosa que me rodea va desapareciendo poco a poco. Lo estoy sintiendo, me están dando desfibrilaciones. Oigo cómo el médico maldice, y lo único que puedo escuchar ahora es el pitido de una máquina, haciéndome saber que el final de mi vida ha llegado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario